Bierzo, caminando en la dirección correcta

Javier Luengo (@javierguiapenin)

Se suele pensar erróneamente que el panorama productor, especialmente a nivel de denominaciones de origen, suele ser estático. Nada más lejos de la realidad, pues las bodegas, al menos muchas de ellas, trabajan cada año para mejorar sus productos. De la misma forma, algunos consejos reguladores buscan adaptar sus categorías de vinos a través de una segmentación más rigurosa, algo costoso de modificar y que requiere tiempo, determinación y sobre todo consenso. Bierzo es un buen ejemplo de ello y así es como en los últimos años hemos visto cómo la denominación de origen ha dado importantes pasos en favor de la diferenciación de viñas y parajes.

Como la anunciada diferenciación de las nuevas unidades geográficas, tal y como ha presentado recientemente la DOQ Priorat. Se tratará de cinco niveles diferenciados, Vino de la Región, Vino de Villa, Vino de Paraje, Vino de Viña Clasificada y Gran Vino de Viña Clasificada, inspirados en el modelo de Priorat y Borgoña. Estas categorías se espera que puedan ser aprobadas en los próximos meses y que, tras un periodo de alegaciones puedan empezar a etiquetarse los primeros vinos de las categorías de los primeros peldaños de la pirámide, como vinos de villa o vinos de paraje. A partir de su aprobación habrá que esperar un mínimo de cinco años de trazabilidad para que un vino de paraje pueda acceder a la categoría de viña calificada y otros cinco años más para que acceda a la categoría superior de Gran viña calificada, siempre y cuando procediese del peldaño anterior.

Viñedo en Carraceledo, próximo a Cacabelos

Estos pasos, todavía ajenos al gran consumidor, pueden parecer poca cosa, sin embargo son cambios en profundidad que acabarán de marcar los límites de crecimiento ordenado a través de las calidades de los vinos. Se trata de una valiente apuesta que respeta todas las tipologías de vinos, desde los nacidos para atender a grupos masivos de consumidores, hasta los destinados a nichos mucho más pequeños y selectivos, y en este camino se beneficia toda la marca Bierzo, y por tanto todos sus productores.

Además de esta apuesta valiente, Bierzo también dio pasos importantes e inteligentes para potenciar el cultivo de la variedad godello. Tan próxima a la denominación de origen Valdeorras, territorio por excelencia de esta variedad blanca, supo ver la capacidad de crecimiento que dejaría esta uva, que por otra parte vive un dulce momento comercializador. Las limitaciones geográficas de sus vecinos del noroeste les permitirían a ellos expandir con más fluidez sus godellos, aumentando considerablemente la superficie de estas viñas en los últimos años. En palabras de Carlos González, director técnico de la Guía PeñínBierzo supo dar el salto con maestría de las elaboraciones más masivas a las producciones más selectivas y vinculadas, de verdad, al concepto parcela y viñedo”.

Los suelos en ladera están constituidos por una mezcla de elementos gruesos, cuarcitas y pizarras.

Conforme avanzan los años la calidad de estos vinos blancos va mejorando y ya es posible encontrar alguno de ellos entre los mejor valorados de España. En nuestra visita a la Denominación de Origen tuvimos oportunidad de valorar más de 160 muestras, 113 tintos, 41 blancos y 9 rosados. Aunque en las próximas semanas seguiremos valorando algún que otro vino más de la DO Bierzo, lo cierto es que el número de vinos de Podio tiene visos de que va a incrementarse notablemente al cierre de la Guía, y es que este importante grupo de los grandes vinos de España estaba gobernado en solitario por la bodega Descendientes de J. Palacios, mientras que, a día de hoy, ya podemos celebrar la incorporación de tres nuevas bodegas: Verónica Ortega, Bodegas Peique y Dominio de Tares. A la par, un creciente número de bodegas va mejorando cualitativamente sus productos y no será de extrañar que en los próximos años veamos un mayor número de vinos mostrando la capacidad expresiva de esta tierra por todo el mundo.

Dos de los vinos blancos mejor valorados en nuestra reciente visita

Existen figuras de gran relevancia en la zona, como Raúl Pérez, capaz de arriesgarse a todo con tal de seguir experimentando en sus elaboraciones y un colaborador incansable en infinidad de proyectos por toda España. A él y a Álvaro Palacios se les debe mucho en este rincón castellanoleonés. Su compromiso con el vino del Bierzo ha servido de aliciente para muchos otros productores, algunos ya  grandes representantes del vino con denominación de origen Bierzo y otros que no tardarán en llegar a serlo.

Viñedo de la bodega Casar de Burbia en Villafranca del Bierzo

Bierzo es único no sólo por su vinos de mencía, sino también por el marcado carácter atlántico de sus vinos tintos, más próximos a la frescura atlántica que la contundencia continental de otros de sus vecinos castellanoleoneses. Esta variedad de brotación temprana y maduración media requiere de gran precisión para mantener su frescura y acidez. Es precisamente en este campo de la frescura donde más se ha progresado en los últimos años, dotando a los vinos de una nueva capacidad de envejecimiento, antes apenas desarrollada y que abre un horizonte prometedor para el futuro de sus vinos y de la marca Bierzo. La singularidad de estas elaboraciones es indiscutible, la racialidad de esta uva permite disfrutar a los amantes del buen vino de aromas y sabores diferentes, permitiéndole ubicar el vino en Bierzo con relativa facilidad.

Desde hoy mismo ya se puede consultar a través de la suscripción a la Guía Peñín Online 2020 todos los vinos bercianos valorados por el  equipo de cata en nuestra última visita a esta bella tierra de suelos de pizarra y franco-arcillosos, y buscar el vino del Bierzo que más se acerque a sus gustos.

 

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