La revolución silenciosa de Jerez

 

Nadie puede discutir la singularidad de los vinos de Jerez, su fuerte personalidad y su gran calidad. El buen nombre de Jerez , con su vaivenes cíclicos, ha mantenido gran parte del brillo del pasado, con momentos más oscuros que otros, pero sigue estando ahí. Año tras año, consiguen posicionarse entre los más grandes vinos del país y sus puntuaciones medias en la Guía Peñín son las más altas de entre todas las denominaciones de origen de España. Hasta ahí todo es idílico. Ahora bien, lo que aquí les vamos a proponer es que escojan entre estas dos pastillas. La de la mano izquierda les permitirá seguir viendo al vino de Jerez como hasta ahora. Pero si escogen la pastilla de la derecha les advierto, queridos lectores, que ya no podrán volver atrás: se abrirá un nuevo camino que nunca más podrán abandonar.

Si continúa leyendo es que ha escogido la pastilla roja, bien hecho, porque solo viendo el camino tal cual es se puede progresar en el mundo del vino. Recientemente, en nuestras catas de la DO Jerez - Manzanilla de Sanlúcar que incluiremos en la próxima edición 2017 de la Guía Peñín de los Vinos de España, tuvimos una revelación. Escogimos como han hecho ustedes la pastilla roja, y quien nos la proporcionó no fue el Morfeo de Matrix sino el viticultor y bodeguero Ramiro Ibáñez, asesor de varias bodegas del Marco y elaborador de vinos experimentales bajo su bodega Cota 45 y Willy Pérez, de las Bodegas Luis Pérez. Con la inquietud y el escepticismo como bandera, estos jóvenes se están cuestionando si los vinos de Jerez están donde deberían estar. Tal y como nos comentan, han tenido que hacer una profunda revisión de archivos históricos de la zona, y en Jerez es decir mucho por la amplia bibliografía existente, especialmente gracias al vasto trabajo de recopilación de pedazos de historia de la bodega González Byass y  también al camino emprendido por Pedro Domecq Loustau en la segunda mitad del siglo XIX.

La pregunta que se plantean es la siguiente, si suelo, clima y variedad son los tres ingredientes que definen a la elite productora del vino de calidad en el mundo ¿por qué seguimos construyendo nuestros vinos en torno al singular proceso elaborador? En el Marco existen una amplia variedad de suelos. El propio consejo regulador posee en sus instalaciones un magnífico mueble con pequeñas muestras de suelos de todos los pagos presentes en la DO.

 

 


  

Así pues la misión que se han encomendado es la de construir en torno al viñedo y darle nuevamente la importancia que merece a las cosechas.

Una vía de crecimiento no excluyente

Nuestra mayor duda a la hora de apostar por los terruños en Jerez ha sido siempre su viabilidad. ¿Cómo se puede hablar de terruño en una zona en la que los procesos de elaboración marcan tanto la identidad de los vinos? La respuesta nos la dan Willy y Ramiro al mostrarnos un nuevo camino en el que las crianzas del vino de Jerez, pasarían de ser dinámicas -el tradicional sistema de criaderas y soleras- a ser estáticas, es decir, que cada añada vive su proceso de crianza de forma independiente. De esta manera se obviaría el sistema de criaderas y soleras en tanto que este procedimiento marca tanto los vinos que su influencia puede tapar el carácter que el suelo imprime en el vino. De igual manera se apuesta por la utilización del velo de flor en los vinos de crianza biológica como un medio para representar un determinado viñedo, y no como un fin en sí mismo, como puede apreciarse hoy día en los finos y manzanillas que se comercializan.

La propuesta que aquí se lanza no supone una ruptura con los actuales vinos que se comercializan bajo el sello de la Denominación de Origen Jerez - Manzanilla de Sanlúcar, sino una vía para completar la grandeza del Jerez. La apuesta por los vinos de añadas enJerez es algo que ya han realizado casas como William Humbert y Barbadillo, pero lo que ahora se propone va un paso más allá cuando plantean microvinificar parcelas por separado con el fin de mostrar los diferentes suelos que imperan en el marco.

Esta revolución silenciosa se ha ido fraguando en una pequeña taberna sanluqueña, Der Guerrita, propiedad de Armando Guerra, convirtiéndose en el catalizador de un movimiento que solo puede crecer y dar mayor significado a los vinos del Marco.


La incorporación de Armando Guerra en una división de producto de lujo en Barbadillo es una muestra de la complicidad de las grandes casas jerezanas, con esta nueva vía de crecimiento para la DO. También el propio Consejo Regulador ve con buenos ojos todas estas iniciativas, si bien movilizar o adaptar el reglamento para aportar un marco legal apropiado dentro de la DO parece que será demasiado lento para lo rápido que avanza este movimiento.

El renacimiento de los suelos del marco

Auque siempre han estado ahí, llevan mucho tiempo alejados de los focos. Los diferentes tipos de suelos imperantes en el Marco están representados por calizos, barros y arenas, siendo el primero de ellos el más apreciado históricamente para la elaboración de grandes vinos. Aunque en esta tipología de suelos reciben todos el nombre de albarizas,  existen tres tipos diferenciados: tosca cerrada o albariza de antehojuelas, que se deshace con facilidad y actúa de esponja con la llegada de lluvias; tosca de barajuelas, formada por diferentes capas de caliza; y el tejón, el más duro y compacto.

 

 

Cada uno de ellos actúa de una forma diferente sobre la vid y por tanto aporta un nuevo significado al vino, tal y como Ramiro Ibáñez nos demostró en dos de sus vinos. Así pues, mientras la albariza de antehojuela mostraba más finura y elegancia, la de barajuelas mostraba fuerza y vigor, fruto del mayor esfuerzo que la vid tiene que hacer para el crecimiento de sus raíces. También los barros y arenas muestran su singular aporte, lo que acaba de convertir a la zona en un amplísimo campo de experimentación para lo cual se requerirán años de estudio y elaboraciones. Lo más positivo ante esta nueva tesitura es que en los próximos años los amantes del vino podremos seguir en vivo todos los avances que se irán haciendo en materia de suelos y también de variedades, ya que el afán investigador de los defensores del viñedo del Marco también va encaminado a rescatar variedades que hace no mucho tiempo campaban por el viñedo de la zona, como la mantúo de pilas, cañocazo o perruno entre otras.

 

Descargar el Plano de los Pagos de Viña de Jerez y El Puerto de Santamaría, facilitados por el Consejo Regulador de la DO Jerez - Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda.

La semilla del cambio está plantada, e incluso ha llegado a brotar, es necesario que este movimiento sea cada vez mayor, que las grandes casas de Jerez y sus figuras más relevantes vayan aportando a esta revolución para que entre todos se construya con más solidez. De esta forma, estos cambios, en la medida que vayan calando en todos los agentes implicados, irán ofreciendo mayores avances. Por suerte estamos aquí para vivirlo y para disfrutarlo a través de sus vinos.

comments powered by Disqus