¿Está el sector del vino preparado para la llegada de grandes actores?

Amazon irrumpe en la distribución de bebidas

El gigante estadounidense de la venta online, Amazon, anunciaba el pasado miércoles la salida de un nuevo sistema de reparto exprés bautizado como Prime Now para sus clientes Premium, un servicio que pone sobre el tapete un nuevo concepto de distribución y que marcará su futuro de manera global. ¿También para el sector del vino?

La idea es permitir al cliente, hoy por hoy particular, hacer un pedido online entre miles productos entre los cuales se encuentra el vino, y en cuestión de dos horas y de forma gratuita -o en una hora con un suplemento de 5,90 euros- recibir su compra en casa; un servicio que incorpora una variable de gran relevancia, la inmediatez, que reduce considerablemente el tiempo transcurrido entre el deseo y la satisfacción final por parte del consumidor.

Los grandes cambios no surgen espontáneamente, son siempre una sucesión de acontecimientos que van preparando el terreno física e intelectualmente para que al final alguien junte todas las piezas y establezca un cambio de rumbo. Se sobreentiende que, en un mundo tan globalizado e interrelacionado económicamente, ese alguien sólo pueda ser una gran fuerza, un ente con suficientes recursos para generar un cambio a nivel global. Poco real aunque no imposible resultaría que un David del siglo XXI pudiera vencer a su Goliat armado simplemente con una honda.

Aunque de momento la venta lanzada por Amazon se realiza a consumidores finales, la multinacional deja abierta la puerta de entrada a la gran distribución. Un hecho que de confirmarse, agitaría con fuerza a un sector que ha visto como en los últimos años las nuevas tecnologías han ido abriéndose paso y reformando el mercado, hasta tal punto que empresas dedicadas a otro tipo de venta han visto una oportunidad de negocio importante y han decidido apostar por ello.

¿Está la distribución del vino preparada para adaptarse al futuro? ¿En qué posición dejaría la entrada de un gigante de la venta online a los pequeños distribuidores? ¿En qué afectarían estos cambios a la distribución de vinos de calidad?

Son muchas las interrogantes y pocas las respuestas. Lo que parece claro es que una multinacional posee mayor fuerza para competir en precios frente a una empresa mediana (y ya no digamos pequeña). La capacidad de llegar a un público infinitamente más voluminoso crea en la empresa grande una necesidad de verse abastecido por productores también grandes: volumen para llegar a volumen.

Inicialmente, de generarse estos cambios, sólo los grandes productores estarían capacitados para nutrir al gigante de la distribución. Se puede pensar que el pequeño distribuidor siempre estará ahí por su capacidad de servicio personalizado (humanizado, al fin y al cabo); sin embargo, no debemos olvidar que lo mismo se pensó hace décadas con la proliferación de las grandes superficies de alimentación y, lo cierto es que a día de hoy, el pequeño comercio de alimentación se las ve con el agua al cuello para competir en horarios y precios frente a las grandes cadenas. En opinión de Mayte Santa Cecilia, responsable de compras de Bodegas Santa Cecilia, serían los distribuidores intermediarios (distribuidores que poseen una oferta de marcas pequeña) los que podrían verse mayormente perjudicados.

Desearlo, comprarlo y beberlo en tan solo dos horas, esa es la auténtica revolución y todo ello a través de un clic en nuestro salón o en nuestro despacho, en el más absoluto silencio y soledad. Visto desde este punto de vista lo primero que podemos observar es que perdemos el trato humano y profesional que rodea a este sector: una explicación del vino, un asesoramiento y el poder disponer de un abanico de alternativas en función de nuestros gustos o necesidades.

¿Qué podría perder el sector de la distribución del vino si Amazon ampliase su servicio al canal Horeca?

De buenas a primeras toda la cartera de marcas que se encuentran en las cartas de los restaurantes año tras año, marcas consolidadas, con reputación y fama entre el público general, y con un volumen de producción alto. Vinos que un profesional no necesita probar de año en año, porque sí o sí lo quiere tener en su carta porque el cliente los reconoce y los pide (todos sabemos a qué marcas de vinos nos estamos refiriendo).

Pero y ¿los pequeños productores, y las marcas nuevas que cada año aparecen en el mercado? ¿Ofrecería Amazon un servicio de asesoramiento y de presentación de vinos? Es ahí donde seguirá siendo necesario la presencia de la distribución mediana y en menor medida la pequeña, que será presumiblemente la más perjudicada en caso de que esto no sea sólo una hipótesis de futuro y se convierta en una realidad palpable.

¿Cómo viven los acontecimientos los profesionales del sector?

Para Flequi Berruti, propietario de La Tintorería Vinoteca, especializada en la distribución de vinos de bajas producciones, “lo mejor que posee Amazon es su servicio de entrega, algo con lo que difícilmente se puede competir”. Pero ¿y si hablamos de aportar en el mundo del vino? “Nosotros contribuimos a enriquecer el sector al transmitir la cultura del vino a nuestros clientes, a Amazon le da lo mismo vender vinos que electrodomésticos”. A su juicio serían las páginas Web de venta de vino online las que más pueden llegar a sufrir su introducción en el sector. “Nuestros productos, Amazon no los puede conseguir por su baja producción, sólo puede competir en precio con las grandes producciones”.

Mayte Santa Cecilia responsable de compras de Bodegas Santa Cecilia (Madrid) opina que la entrada de un nuevo agente en la distribución sería positiva si con su llegada se incrementase el consumo del vino y se consigue que se incorporen nuevos consumidores. “No creo que supusiese un problema para las empresas de distribución ya consolidadas. Nosotros no hacemos una simple venta de vinos, ofrecemos a nuestros clientes un asesoramiento global, acompañamos nuestros servicios de catas, charlas, diseñamos cartas de vinos en función de cada necesidad y ofrecemos alternativas ante vinos que no obtienen la rotación deseada. Si un gran agente entrase en el mercado incluyendo estos servicios, si pusiese una línea de comerciales en las calles entonces sí sería una seria competencia”. Nos plantea la siguiente pregunta ¿qué sucederá si uno de los vinos comprados te sale defectuoso?

Quim Vila, uno de los propietarios de Vila Viniteca (Barcelona), distribuidor y bodeguero respetado en el sector afirma que “si la llegada de un operador más es positiva para el cliente, será positiva para todos”. “Todo lo que sea ofrecer cosas nuevas, aportar servicio al consumidor es siempre positivo”, aunque también puntualiza que “hoy por hoy en la venta al por mayor el trato personal es muy importante, las relaciones entre profesionales son las que construyen este sector”.

Estamos ante las puertas de un cambio en profundidad del sector de la distribución de bebidas y acercar posturas en torno a los agentes involucrados para entender el futuro de la distribución y sus necesidades será crucial para el futuro de muchas empresas. El objetivo de todos ha de ser el mismo, acercar más el vino a los consumidores y hacerles partícipes de su cultura y su diversión, por algo es una de las bebidas más antiguas de la humanidad.

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