Objetivo 2016: convertirse en catador

Objetivo 2016: convertirse en catador

 

Útiles claves para iniciarse en el 'arte' de catar vino

 

Entre la lista de nuevos propósitos para el año nuevo se pueden encontrar los habituales clásicos de dejar de fumar, hacer ejercicio, cuidar la dieta, etc. Pero,  ¿y si al carro de proyectos añadimos convertirnos en catadores? Pues bien, aquí les mostramos algunos consejos para ir dando forma a su nuevo proyecto.

Nadie nace sabiendo de vinos, lo primero de todo es conservar la humildad en todo momento. Incluso los catadores más experimentados nunca pierden la sensación de que necesitan aprender más. Nadie en esta afortunada profesión posee la verdad absoluta. Aprenda a cuestionarse todo, no dé nada por sentado y  sobre todo, no tenga miedo al error, ya que de ellos se aprende muchísimo más que con los aciertos.

Testear y educar los sentidos

Lo primero y fundamental para convertirse en un buen catador es poner a prueba nuestros sentidos. Para ello debemos educar nuestro olfato y nuestro gusto y la mejor forma de hacerlo es mediante la práctica. A partir de este momento debemos acostumbrarnos a oler las cosas. Una práctica que hemos perdido con los años pero que es fácil volver a retomar. Huela frutas, especias, cafés, verduras, flores, todo lo que pase por su cocina. Este simple ejercicio le permitirá ir ganando confianza con los aromas que le rodean y que posteriormente utilizará a la hora de descifrar un vino. De igual manera, trate de identificar los sabores y en qué parte de la boca se muestran. Para ello practique con líquidos o productos muy ácidos, salados, amargos y dulces. Verá que cada uno de ellos se muestra en una parte diferente de la lengua. Este proceso de educación de los sentidos lleva un tiempo, sea paciente y preste atención a todas las sensaciones que se producen al comer. Le garantizamos que poco a poco empezará a disfrutar más del placer de comer y por ende también del vino. Es más, ese disfrute, le empujará a seguir buscando nuevos productos, nuevas sensaciones.

Los primeros pasos en la cata

Mientras todo este proceso educativo tiene lugar, puede adentrarse en losvinos sin problema alguno. Para empezar  a catar vino es conveniente que comience con más de una marca.  Es habitual que los no iniciados, y no hablamos de ninguna orden secreta, encuentren que un vino huele a vino. La uva fermentada tiene un olor común que se repite en todos los vinos en función de su categoría, tintos, blancos o rosados, por ejemplo. Sin embargo, en la comparativa con varios vinos en la misma sesión de cata veremos que tras ese familiar olor a vino hay más cosas que los diferencian. Tranquilo, para estas primeras sesiones de cata no es necesario que se gaste un pastizal. Una buena manera de empezar es con los vinos más normalitos, ya tendrá ocasión de darse un capricho en otro momento. Así pues, nuestra primera compra irá a tres vinos tintos baratos.  Familiarícese con las diferencias olfativas de uno a otro, en las sensaciones en boca, si es agradable o no, largo o corto. Fíjese en su acidez y en su amargor y si posee o no algún tipo de dulzor. Pida ayuda a un familiar que se encuentre en casa para que le desordene los vinos y le permita jugar a descifrar la identidad de cada uno de ellos. Este ejercicio es conveniente hacerlo también en vinos blancos y en rosados. Ya tendrá tiempo más delante de adentrarse en otras categorías más específicas.

Cómo profundizar en el vino

Si usted vive en España, una de las grandes ventajas es que dispone  de una amplísima variedad de vinos y estilos, gracias a su diversidad de climas, variedades y suelos. Conviene que consulte Internet sobre cómo son las influencias climáticas más importantes para el vino: mediterráneo, continental y atlántico. En función de ello organice su próxima cata, aquella en la que tratará de encontrar respuestas a la influencia de cada clima. Lo mejor en estos casos es irse a los extremos, que es donde más claro verá las diferencias. Si seguimos con tintos, para representar la continentalidad acuda a Ribera del Guadiana o Mancha, por ejemplo, el mediterráneo a Penedès y el atlántico a Ribeira Sacra. Compare los vinos y vuelva a jugar a interceptarlos a ciegas. En blancos puede acudir a Terra Alta (mediterráneos), Rías Baixas (atlánticos) y Rueda (continentales). En esta parte céntrese en analizar la intensidad del vino, la acidez, la potencia y la estructura en boca. Poco a poco irá dibujando en su cabeza un pequeño argumentarlo sensorial de los vinos.

Para adentrarse en las diferencias varietales, organice una cata por tipos de variedad, y nuevamente acuda a las más fáciles de descifrar, tome por ejemplo un cabernet sauvignon de Somontano y otro de Penedès, una garnacha de Cariñena y otra de Méntrida, una monastrell de Jumilla y otra de Alicante y un tempranillo de Rioja y otro de Toro. Aunque las zonas poseen diferencias de suelos y climas verá en los vinos patrones comunes que poco a poco ligará a la variedad. El mismo ejercicio puede hacerlo con uvas blancas como la verdejo, albariño, la moscatel, chardonnay y malvasía.

Poco a poco sus ideas se irán organizando en su cabeza. Conviene que adquiera una pequeña libreta donde pueda tomar sus notas. El ejercicio de escribir las notas de cata hace que la información se retenga mucho mejor.

A partir de este momento puede plantearse hacer catas comparativas por zonas/variedades, es decir comprar la tempranillo de la DO Ca Rioja, frente a la de Ribera del Duero, Toro y Mancha, un ejercicio interesantísimo y del cual puede extraer muchas conclusiones. Tampoco pierda la oportunidad de profundizar en la garnacha, que tanta fama ha ganado en los últimos años, compare en este caso Navarra, Cariñena, Méntrida, Ávila, Madrid o Priorat.

La cultura y el conocimiento en torno al vino son infinitos, a estas alturas ya habrá sentido la necesidad de leer más acerca de determinadas zonas productoras, variedades, estilos. Lea y aprenda de los profesionales a través de blogs, webs de vino, etc. No pierda la oportunidad de acudir a cursos de cata específicos, como los que desarrollamos en la Escuela de Cata Guía Peñín o como los que se imparte en otras escuelas de cata igualmente interesantes. Pero sobre todo, para alcanzar plenamente su objetivo de ser catador en este año 2016, pruebe siempre vinos diferentes.

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