Editorial

Nunca hubiéramos imaginado que concluir un año pudiera dejarnos tan honda satisfacción. Se trata de la satisfacción de mandar a tomar viento un pedazo de tiempo, breve si lo comparamos con la universalidad del mismo, pero no por ello menos intenso e impactante. Se trata de un año que sencillamente no debiera haber tenido lugar, un mal sueño que nos ha tocado vivir. Sin ningún remordimiento preferimos dejarle marchar. Le vemos marchar lentamente e inevitablemente hacemos un repaso de lo que deja tras de sí.

Recién acabamos de publicar las últimas catas del vino mexicano desarrolladas en el país azteca, desde hoy disponibles gratuitamente para usuarios registrados, y su paso por nuestras copas nos deja interesantes reflexiones.

Estamos de enhorabuena, pues acabamos de publicar online una nueva edición de la Guía Peñín, y van 31. Se trata de la Guía más extraña de cuantas hemos publicado por la anómala situación que nos ha tocado vivir. Este año se han catado más de 10.500 vinos a pesar de las circunstancias, lo que nos muestra la confianza que los productores de este país tienen en la Guía Peñín, y en la forma en que cada año nuestro equipo de cata valora sus vinos, algo que nos anima a seguir trabajando con responsabilidad y confianza.

Todavía gotea en nuestras copas el vino que pudimos evaluar la semana pasada en nuestro ejercicio más ilustre, la Recata de los mejores vinos del año de la Guía Peñín. Fueron tres días increíbles, intensos, llenos de emoción, de catas comparativas, de debates internos y de momentos de enmudecimiento. Para quien todavía no lo sepa, la Recata supone volver a catar y comparar todos aquellos vinos que han alcanzado 94 puntos, salvo los vinos generosos y dulces, y alguno que obtuvo en su zona de producción 93 puntos y pensamos que podría mejorar.

Still dripping from our glasses is the wine that we were able to evaluate last week in our most illustrious ceremony, the Peñín Guide's Re-Tasting of the best wines of the year. They were three exciting intense days, full of emotion, comparative tastings, internal debates and moments of silence. For those who do not yet know, the Re-Tasting involves reliving and comparing all those wines that have reached a minimum score of 94 (with the exception of fortified and sweet wines), added to others that obtained 93 points in their growing areas and we thought could improve.