Los Nuevos Elegidos

El Podio, ese santuario en el que un selecto grupo de vinos consiguen ubicarse cada año con el lanzamiento de la Guía Peñín, está reservado a unos pocos.  Un espacio sagrado destinado a los vinos más puntuados, este año sólo 163 vinos de entre los más de 11.500 vinos catados han llegado a ocupar este elitista espacio. Muchos de estos vinos vienen de una larga tradición, algo lógico si se tiene en cuenta que para llegar a esta excelencia es prácticamente inevitable tener la experiencia, la tradición en la elaboración y el conocimiento de las viñas necesario para poder plasmarlo todo en un vino, algo que únicamente se consigue a base de añadir vendimias a su curriculum. Todos los vinos de Podio han sido elaborados por enólogos experimentados, más o menos jóvenes pero siempre con muchas horas de sol a sus espaldas, hoy más que antes. 

Existe un pequeñísimo grupo de privilegiados que consiguen entrar en su primer año de cata por la puerta grande. Así es como hoy les acercamos 10 vinos de podio que han entrado de lleno en el selecto grupo de los mejores vinos de España. Diez vinos conmovedores.


Benjamín Romeo Colección Nº2: La Canoca 2011 Gran Reserva – 96 puntos
Bodega: Bodega Contador
DOCa. Rioja
Variedades: tempranillo, garnacha, mazuelo y graciano
Alcohol: 14,7º

Color: cereza oscuro, borde granate.
Aroma: fruta madura, fruta confitada, ebanistería, tabaco, especias dulces.
Boca: especiado, taninos maduros, largo, elegante, redondo.

Otro vino más del enólogo Benjamín Romeo cuyo trabajo en el último año se ha centrado en dar forma a su gama de vinos Colección, vinos procedentes de un solo viñedo La Liende, La Canoca, El Bombón y La Dehesa. Lo que hoy les acercamos es su Benjamín Romeo Nº2 Carmen Hilera Gran Reserva 2011, una redefinición de su Benjamín Romeo Carmen Hilera Gran Reserva que proviene del pago de La Canoca, en el municipio de San Vicente de la Sonsierra, cuyas laderas arcilloso calcáreas están orientadas al sudeste y que se mantiene como un homenaje a su madre. Se trata de un vino construido sobre el clásico equilibrio riojano de tempranillo, garnacha, mazuelo y graciano, con una aporte mayor de lo habitual de garnacha, un 38%.

El vino en nariz y en boca se aleja y mucho del concepto clásico de Rioja pues es un fiel reflejo del estilo Contador o lo que es lo mismo el estilo Benjamín, es decir expresión frutal, elegancia y frescura. Benjamín Romeo se ha acostumbrado ya a presentar vinos extremadamente elegantes, marca propia de la casa incluso en años poco propensos para ello. Este no es el caso, pues la cosecha 2011 fue una buena añada en Rioja, sin la inusual frescura de la 2010, pero excelente en cuanto fruta y equilibrio. La producción por cepa para este vino es de apenas medio kilo por cepa, todo para conseguir las 3.000 botellas que de esta cosecha se han comercializado. La crianza de este vino es de 30 meses en barricas francesas de dos o tres vinos y de 36 meses de afinamiento en botella.

 

Canta la Perdiz 2013 Tinto – 95 puntos
Bodega: Dominio del Águila
DO Ribera del Duero
Variedades: 95% tempranillo / 5% otras
Alcohol: 13,5º
P.V.P.: 275 €

Color: Cereza.
Aroma: complejo, expresivo, especiado, mineral, con carácter, tostado.
Boca: lleno, largo, persistente, sabroso.

Jorge Monzón e Isabel Rodero nos tienen ya acostumbrados a estos sobresaltos gustativos. La entrada de sus vinos en el universo de Podio, llegó con su primera cosecha con el Dominio del Águila 2010 TR en la Guía Peñín 2015. Desde entonces cada año nos han ido sorprendiendo más y más gracias a unos vinos sinceros y muy elegantes. Canta la Perdiz 2013 es un vino de procede de uno de los viñedos más viejos de La Aguilera, con cepas de más de 100 años de edad, muchas de ellas prefiloxéricas. El viñedo se trabaja en ecológico y también con prácticas biodinámicas adaptadas al clima castellano. En un viñedo tan viejo conviven no solo la tempranillo sino que también se encuentran entremezcladas uvas blancas y tintas como cariñena, blanca del país, garnacha, bobal o tempranillo gris, algo que no han querido desaprovechar y que han vinificado conjuntamente.

Para obtener este vino se fermentaron los racimos enteros en depósitos de hormigón y se realizó la maloláctica en depósitos de roble para posteriormente envejecer también en roble durante cerca de dos años y medio. Lo más llamativo nos pareció su mineralidad, y su sensación táctil en boca. Se trata de un vino que posee un tanino crujiente y que mantiene la tensión en boca gracias a su excelente acidez. Además, refleja fielmente el carácter de una añada tan compleja como la 2013, añada muy fresca, lluviosa y que tantos dolores de cabeza ha dado a los productores de la Ribera del Duero.



Conde de Aldama Amontillado – 96 puntos
Bodega: Bodegas Yuste
DO Jerez-Xérès-Sherry
Variedades: 100% palomino
Alcohol: 21º
P.V.P.: 90 €

Color: caoba claro.
Aroma: acetaldehído, punzante, especias dulces, frutos secos.
Boca: lleno, matices de solera, especiado, amargoso, algo ardiente.
Personalidad.

Se trata de un amontillado muy viejo. Sus productores, Bodegas Yuste, hablan de una edad media de 100 años, si bien en su etiquetado no se hace mención a la categoría VORS, vinos de más de 30 años de crianza, por entender sus propietarios que con cerca de un siglo de vida esta categoría no acabaría de reflejar todo lo que subyace en el interior del vino.

La cata de este vino llegó en pleno consejo regulador de Jerez. Agrupados los vinos por categorías, este Amontillado brilló con luz propia sobre los demás gracias a una expresión asombrosamente compleja y un final casi eterno. Seis fueron los amontillados mejor puntuados este año en la Guía Peñín 2018, y Conde de Aldama, es el más novedoso de este selecto grupo de vinos, donde cada año se concentran vinos de larguísima tradición. Fue tal el flechazo que tuvimos con este amontillado que tras la cata nos trasladamos a la bodega a fin de poder catar la bota que da origen a este gran vino. Se trata de un amontillado que hace viajar en el tiempo, una representación física del concepto de Historia. La cata de este vino no puede dejar indiferente a nadie y si así lo hace será por una total falta de sensibilidad por parte del catador. Este vino es racial, con la característica potencia de un amontillado cercano al siglo de vida. Todo en él muestra complejidad. La nariz destaca por la presencia de acetaldehídos, almendra tostada, ligeras notas a especias dulces. La boca es arrolladora, muy sabrosa, compleja, envolvente y con amargor fino y equilibrado. Un vino largo que invita a la reflexión.

 

Pirata 2014 Blanco - 96 puntos
Bodega: Bodega Benjamín Romeo e Ismael Gozalo
Vino de Mesa
Variedades: 50% verdejo, 32% garnacha blanca, 12% viura y 6% malvasía
Alcohol: 14,5º
P.V.P.: 165 €

Color: amarillo brillante.
Aroma: fruta madura, floral, lías finas, mineral, complejo, con carácter.
Boca: lleno, complejo, especiado, largo, elegante.

Vino Revelación Guía Peñín 2018 (acceda a la noticia pinchando aquí). Un vino blanco de altos vuelos, a medio camino entre Rueda y Rioja, con la filosofía y forma de entender el vino de dos figuras del vino Ismael Gozalo (Microbio Wines) y Benjamín Romeo (Bodegas Contador). 

Pirata supuso una revelación y por qué no decirlo también una incógnita. Inicialmente no supimos ubicarlo en una zona de producción determinada. Pues aunque entendimos que su estructura y carácter venía de la mano de un clima continental, había algo más, en boca había una acidez que nos recordaba a los vinos blancos del norte de Europa.

La nariz se aproximaba muchísimo a un verdejo de altos vuelos. Esta variedad, de arrolladora personalidad, levantaba la mano para indicarnos que allí estaba. El complemento de garnacha blanca, viura y malvasía, aportaba el aire riojano en tanto que este combo varietal es una de los más empleados en los blancos de la denominación de origen calificada. Sin embargo, todo esto lo entendimos más tarde cuando investigamos más acerca del vino. En el primer impacto virgen sobre nosotros Pirata 2014 se nos antojó un vino muy complejo y de una excelente calidad. Posee sutiles matices especiados en nariz y en boca es estructurado y muy equilibrado. Es intenso y deja una agradable sensación grasa en la boca, fruto de su crianza sobre lías.

 

Alvear Criadera “A” - 95 puntos - 5 estrellas
Bodega: Alvear
DO Montilla-Moriles
Variedades: 100% pedro ximénez
Alcohol: 16º
P.V.P.: 14, 95 €

Color: yodo, borde ambarino.
Aroma: especias dulces, frutos secos, hierbas secas, levaduras de flor, punzante, acetaldehído.
Boca: lleno, especiado, largo, complejo, buena acidez.

 

Alvear nos ha vuelto a sorprender con este Criadera “A”, un fino que va para amontillado tal y como reza en su etiqueta. Este vino se elabora con uvas de pedro ximénez con más de 12 años de media de crianza biológica, muy cerca del límite de vida del velo, por lo que el vino ha empezado ya a hacer su crianza oxidativa y por tanto a transformarse en un principio de amontillado.

Se trata de un vino atípico que recuerda a un fino pasado, con matices de velo de flor muy vivos en convivencia con ligeras notas de ranciedad y añejamiento. Un vino de corte clásico, muy complejo, con leves notas de manzana cuya boca es mucho más llena de lo que inicialmente uno puede esperar. Posee un fino amargor y ligeros recuerdos a frutos secos que provienen de su principio de oxidación y una salinidad bien presente. El conjunto es elegante y muy persistente. Se trata de uno de esos vinos que muestra vivamente la grandeza de los grandes vinos de Montilla-Moriles.

 

Casa Castillo Cuvee N Viñas Viejas 2015 – 95 puntos
Bodega: Casa Castillo
DO Jumilla
Variedades: 100% monastrell
Alcohol: 15,5º
P.V.P.: 35 €

Color: Cereza.
Aroma: complejo, expresivo, especiado, mineral.
Boca: elegante, lleno, largo, persistente.

Este vino nació como lo hacen las grandes cosas, o al menos así nos lo ha contado José María Vicente, viticultor y director técnico de Bodegas Casa Castillo. Se trató de una buena cosecha, un año puramente mediterráneo y claro, la monastrell necesita precisamente ésto para dar lo mejor de sí misma. Este Cuvee N Viñas Viejas llegó por sorpresa. Se trata de un vino procedente de la zona alta de las Gravas, en las laderas de las montañas de la Sierra del Molar. Precisamente este viñedo, compuesto por monastrell, garnacha, syrah y cabernet sauvignon, es el que da origen a su célebre vinos Las Gravas, que este año ha sido puntuado con 93 su cosecha 2015 (monastrell, syrah y garnacha). “Seleccionamos la parte alta de la viña, donde se encuentran los monastreles plantados por mi padre a principios de los Ochenta. Fueron concretamente 5 barricas de 500 litros”. Esta viña se caracteriza por tener un suelo franco arenoso con una capa de caliza, con un rendimiento medio de aproximadamente 1.700 kg por hectárea.

José María quedó impresionado por el gran potencial del vino que tenía entre manos al catarlo unos meses más tarde y como en 2016 la bodega celebraba el 25 aniversario de la bodega decidió hacer un homenaje póstumo a su padre Nemesio bautizando a este gran vino como Cuvée N Viñas Viejas. A la pregunta sobre la capacidad de envejecimiento de sus vinos José María es contundente, “recientemente he catado Las Gravas y Pie Franco de cosechas como el 98 y los vinos estaban espectaculares, nunca pensé que su evolución llegase a ser tan buena. Mi intención es que un consumidor pueda ir a un restaurante y que en las carta de vinos se tenga opción a escoger entre varias añadas nuestros vinos”. Próximamente les traeremos a www.guiapenin.com una interesante cata sobre el envejecimiento de los vinos tintos mediterráneos con el objetivo de cuestionar viejos mitos sobre su evolución.

El Velado 2014 – 95 puntos
Bodega: Compañía de Vinos Telmo Rodríguez
DOCa. Rioja
Variedades: tempranillo y garnacha
Alcohol: 14,5º

Color: cereza, borde violáceo.
Aroma: expresión frutal, fruta roja, floral, especiado, especias dulces.
Boca: sabroso, frutoso, buena acidez, largo.

El Velado es uno de los motivos por los que todo amante del vino de calidad no debe alejar su mirada de la todopoderosa Rioja. Tal y como sus creadores Pablo Eguzkiza y Telmo Rodríguez lo describen “es el primer viñedo del que quedamos prendados en Lanciego y el que, probablemente, sea la mejor expresión de la belleza y singularidad de este lugar”. Inicialmente las uvas de este viñedo se destinaban a Altos de Lanzaga, pero más allá de la hermosura del viñedo algo debieron ver estos buscadores de viñas cuando decidieron embotellar las uvas de tempranillo y garnacha de estas viñas de 80 años de edad y de orientaciones al oeste y al sur. El resultado salta a la vista, o mejor dicho al gusto, pues este vino sorprende por su frescura y su carácter divertido y expresivo. La fruta roja toma en este vino especial relevancia, la fruta y su ligero carácter floral. La boca es fina, fresca y larga, un buen ejemplo de la elegancia Riojana, algo que manejan a la perfección en esta carismática Compañía de Vinos, cuyo corazón es eminentemente riojano. A pesar de que la cosecha 2014 “fue especialmente difícil”, la buena praxis en el viñedo fue capaz de mostrar la mejor cara de este gran vino de poco más de 500 botellas. El vivo ejemplo de que en años complicados también se pueden conseguir excelentes resultados.

 

Manuel Aragón Premium Palo Cortado – 95 puntos
Bodega: Manuel Aragón
DO Jerez-Xérès-Sherry
Variedades: palomino
Alcohol: 22º
Precio: 38,55 €

Color: caoba.
Aroma: complejo, cacao fino, punzante, acetaldehído.
Boca: concentrado, lleno, largo, matices de solera.

La bodega chiclanera Manuel Aragón lleva elaborando vinos en Chiclana desde el siglo XIX, no es de extrañar que hoy esté aquí entre los grandes de España con este vino tan enigmático como escaso. Este palo cortado Manuel Aragón Premium responde fielmente a la tipología de palo cortado en tanto que muestra una nariz fina y punzante de amontillado pero con la boca voluminosa de un oloroso. Nuestro contacto con esta maravilla de vino tuvo lugar en la sede del Consejo Regulador de Jerez, a finales de enero. No teníamos registros de haber catado este vino hasta que aterrizó en nuestra copa y nos cautivó. Se trata de un vino con carácter, con matices punzantes en nariz y notas de acetaldehído por su larga crianza. La boca es redonda y muy concentrada. Se trata de un vino que no deja indiferente a nadie por su carácter puro de palo cortado, en unos tiempos en que no todos los palo cortados se muestran fieles a su tipología, ya que este vino llega cuando llega y no cuando el bodeguero quiere.


Mons Urium Vors Palo Cortado – 95 puntos
Bodega: Bodegas Urium
DO Jerez-Xérès-Sherry
Variedades: palomino
Alcohol: 21º
P.V.P.: 62,2 €

Color: caoba claro.
Aroma: acetaldehído, frutos secos, especias dulces, ebanistería.
Boca: potente, equilibrado, persistente, matices de solera.

Nuestro siguiente vino es otro palo cortado de Jerez, concretamente de las Bodegas Urium. Se trata de un vino con una crianza oxidativa de más de 30 años lo que le capacita para llevar el distintivo "Vinum Optimum Rare Signatum" (Vino Seleccionado como Optimo y Excepcional) o en inglés "Very Old Rare Sherry". Éste palomino fino procedente de viñas del denominado Jerez Superior, pagos de tierra albariza de los términos municipales de Jerez, el Puerto y Sanlúcar, ha conseguido un excelente equilibrio con sus más de treinta años de crianza. En su interior muestra la singularidad del palo cortado acompañado de intensos matices de vejez, tanto en nariz a través de sus acetaldehídos, como en boca a través de su contundencia y sus marcadas notas de solera.

 

Vatán Arena 2014 – 95 puntos
Bodega: Bodegas Ordoñez
DO Toro
Alcohol: 15,5º
P.V.P.: 430 €

Color: Cereza.
Aroma: complejo, expresivo, especiado, mineral, cacao fino.
Boca: lleno, largo, persistente, concentrado, estructurado.

Se trata de la última ocurrencia del veterano comerciante y productor Jorge Ordoñez, un Toro destinado a codearse con lo más grande del panorama vinícola de España. No va mal encaminado este 100% tinta de toro, pues en su primer año de cata ha entrado de lleno en los vinos de Podio. Tres hectáreas de viña en Villaester, Zamora, son las responsables de este vino de escasas 2.400 botellas. El viñedo se encuentra ubicado en Villaester a 730 metros de altitud. Se trata de tres hectáreas de viñedo en pie franco plantado en vaso en 1900 sobre un suelo de origen aluvial muy arenoso con una estrecha capa de arcilla roja en el subsuelo. Se trata de un vino de corte maduro, con la característica fuerza de Toro, pero con una sedosidad en boca muy llamativa que lo hace muy elegante. Con 22 meses de crianza en barrica francesa el vino tiene una larga trayectoria por delante, se le nota a día de hoy un brío juvenil, y eso que es de la cosecha 2014, por lo que el tiempo jugará a su favor si tenemos paciencia y decidimos conservarlo en nuestra bodega, aunque conviene avisar que el precio ronda los 430 euros la botella.

 Puntuaciones y Catas: Equipo de cata Guía Peñín Textos: Javier Luengo

 

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