La segmentación con sello Guía Peñín

Si hace diecinueve años hubiésemos intentado hacer un ejercicio de previsión de cómo estaría hoy el mercado del vino en España, puede que muchas de las realidades de hoy en día se nos hubieran quedado fuera del imaginario, aunque a lo más elemental y trascendente, sí que nos habríamos acercado. No es que seamos futurólogos, sabemos que los cambios en el mundo del vino no se hacen de la noche a la mañana. Todo en este sector requiere su tiempo, sin embargo el contacto constante con la realidad enológica del vino en España te da una visión  privilegiada, te permite mirar con perspectiva y desde la generalidad, pero también entrar en el detalle minúsculo y crear un escenario muy completo y sobre todo actual.

Fue hace 19 años cuando esta casa lanzó su primer salón de vinos segmentado por calidad, y el comienzo no pudo ser más inocente, pues llegó a raíz de un comentario de un lector de la guía que se quejaba de no tener acceso al grueso de los mejores vinos puntuados en España. El principal problema de acceso a estos vinos venía por una distribución más rudimentaria. Muchos profesionales las pasaban canutas para acceder a la cata de un determinado vino siempre que no fuese acercándose personalmente a la bodega. Hoy las razones de la proliferación de este tipo de eventos son otras, falta de tiempo, excesiva oferta, y sobre todo la mayor segmentación del consumidor y la oferta.

El éxito del Salón de los Mejores Vinos de España de la Guía Peñín llegó inicialmente para ofrecer un punto de encuentro para el diálogo entre profesional, consumidor y productor basado en un filtro cualitativo, léase puntuaciones, pero también en su adaptación a un entorno cambiante y cada vez más competitivo. La proliferación de bodegas, marcas, estilos y mercados ha sido constante en la última década y a cada novedad la Guía Peñín ha ido adaptándose a fin de dar cobertura a todas las sensibilidades existentes en este sector.

En la Guía siempre entendimos que en cada encuentro vinícola debería existir una condición selectiva frente a la simple contratación de espacio, tal y como sucede en otros salones y, por supuesto, en las ferias del ramo. Las primeras ediciones se seleccionaban los vinos a partir de 94 puntos. En un principio, el fin de este requisito obedecía a concentrar en un mismo espacio a la élite de los vinos como elemento de atracción.

La segmentación de consumidores y de calidad nos llevó a valorar en profundidad si tendría sentido ofrecer dentro de un mismo espacio un salón con vinos de gran calidad pero ampliando el ratio de puntuación. Este ejercicio nos permitiría ofrecer una horquilla más amplia de precios y de calidades pero manteniendo el criterio de excelencia. Hicimos un primer acercamiento a este modelo con motivo de nuestro 25 aniversario, en 2014, coincidiendo con el lanzamiento de la Guía Peñín 2015, y la respuesta fue abrumadora. El éxito de aquella convocatoria nos hizo reflexionar nuevamente en cuál sería el modelo más apropiado para responder a las necesidades actuales de todos los profesionales sin caer en un aperturismo puramente comercial, y fue cuando el pasado año se tomó la decisión de dar cabida a los vinos a partir de los 90 puntos, dando entrada a un gran número de vinos que, manteniendo la premisa cualitativa de la excelencia, permitían la entrada en juego de un grupo de referencias con rangos de precios más asequibles. No debemos perder de vista los movimientos del mercado y es que, por ejemplo, cada vez más grandes superficies se suman a la venta especializada de vinos, ampliando su oferta de marcas y sus rangos de precios, y acercando el vino a un público mayor. Los cambios siempre dan miedo, pero hay que saberlos prever. Cuando empezamos a trabajar hace años con las grandes superficies nos llovieron muchas críticas, ya que se consideraba que estas no trataban bien al vino, hoy día sin embargo no hay quien no reconozca el trabajo que muchas de estas empresas están haciendo con el vino español

La idea entonces fue mostrar los vinos segmentados por Vinos de Podio (entre 95 y 99 puntos), Vinos Únicos (93 y 94 puntos) y Vinos Excelentes (entre 90 y 92). La proliferación de marcas catadas, referenciadas y la exposición de muchas de ellas dentro de un mismo salón, nos llevó a tener que diseñar herramientas que permitieran a los profesionales acceder a todos los vinos expuestos. La primera decisión trascendente a este respecto fue la de incorporar un día más al acto, permitiendo que todas aquellas personas que acudiesen desde otras ciudades y países tuvieran el tiempo suficiente para recorrer todo lo que en él se expone. La segunda medida fue crear unas rutas dentro de nuestros salones; recorridos “guiados por diferentes criterios” que permitían al visitante organizar sus catas dentro del evento por diferentes temáticas, como la de Vinos Rebeldes por su constitución ecléctica; Zonas por Descubrir, poniendo en el firmamento comarcas menos conocidas; Elaboraciones Históricas, con vinos de largos envejecimientos; Blancos de Guarda que colocaban en un primer plano vinos de peso y crianza en barrica y la Ruta de Vinos Ecológicos, con elaboraciones de terruño y paisaje. Al cierre del XIX Salón de los Mejores Vinos de España, la valoración que nos han transmitido los profesionales del sector ha sido muy buena. En primer lugar, destacamos cómo más de 200 profesionales internacionales del sector se han costeado sus gastos para acudir a esta cita que cada año que pasa se hace más necesaria para el desarrollo de su trabajo. El número de profesionales asistentes y el negocio que en estos dos días de duración se genera, es cada vez mayor y además más trascendente para el comercio exterior del vino español. Por supuesto que esto se completa con la amplia gama de actos de promoción del vino español que esta casa hace en el extranjero. Cada vez tenemos más claras las necesidades, carencias y futuros que el vino español tiene de puertas para fuera, y es ahí donde mayor esfuerzo estamos haciendo y donde más nos volcaremos en los años venideros. Nuestra intención, ni más ni menos, es dejar atrás las debilidades exportadoras y comerciales del vino español.

El entorno del vino es un entorno cambiante y como en Guía Peñín tenemos acceso a la evaluación de la más amplia muestra de vino español del mundo, estos cambios siempre llegan en modo de aviso a través de los productos embotellados, lo que nos permite reaccionar con antelación y de la forma más efectiva para la divulgación de la cultura del vino español ya sea en nuestro país o fuera de él.

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