El Jardín de las Iguales 2016, cuando el macabeo se convierte en la gran uva blanca de Aragón

Javier Luengo (@JavierGuiaPenin)

Si hablamos de la variedad blanca macabeo, mentalmente nuestra mente vuela a dos sitios: a las grandes extensiones de viñedos catalanes, donde esta uva crece como acompañante irrenunciable de los espumosos de Cava de perfil más clásico, y también a algunos rincones de la denominación de origen calificada Rioja, donde se la conoce como viura y donde mayor proyección se le ha dado a través de vinos blancos con crianza en barrica. Hoy les traemos nuestro siguiente nominado a Vino Revelación Guía Peñín 2020, un vino excepcional de macabeo hecho en Aragón por las Bodegas Frontonio, el blanco El Jardín de las Iguales 2016.

Existen grandes figuras que han impulsado el respeto por esta uva como para trabajarla en monovarietal y vender sus vinos a precios altos. El Castillo Ygay 1986 de Marqués de Murrieta, que obtuvo 99 puntos en la pasada edición de la Guía Peñín, es un buen ejemplo. O el blanco Mártires de Finca Allende, que lleva años demostrando su excelente capacidad de expresión, como ya quedó reflejado a través de la Guía Peñín en cosechas como la 2010 y la complicadísima 2013, momento en que este vino alcanzó su máxima puntuación histórica, 97 puntos. Aunque Rioja es, a día de hoy, la gran dominante en viuras de calidad, también en Cataluña, de donde se dice que es originaria, a parte de trabajarla como variedad de apoyo del vino espumoso catalán junto al xarel.lo y parellada, también es elaborada como monovarietal. Tomás Cusiné, de Costes del Segre, en su vino Finca Racons ha sabido exprimir todo el jugo a esta uva elaborando un vino de gran complejidad y mineralidad, cuyos máximos alcanzaron los 94 puntos en su cosecha 2012 y, recientemente, en su cosecha 2017.

Sin embargo, hemos llegado a un punto de inflexión y es que resulta que los grandes blancos de macabeo no son de exclusividad de riojana. Ahora también lo son de Aragón, como lo ha demostrado la bodega Frontonio, ilustre y joven representante de la vertiente fresca, sutil y mineral de los vinos de Aragón.

La presencia de macabeo en Aragón no es reciente. Fernando Mora, Master of Wine y uno de los precursores del proyecto Bodegas Frontonio, junto a Mario López y Francisco Latasa, nos comenta que “esta variedad ha estado presente desde hace muchísimos años en la fotografía del campo de todo el Valle del Ebro”. Sin embargo, su papel en la elaboración no ha sido protagonista, pues era relegada a un segundo o tercer plano, como acompañante en la elaboración tradicional de los tintos, donde aparecía testimonialmente, o en los rancios blancos aragoneses, donde su papel quedaba diluido al someterse a un proceso de oxidación alto.

Pero eso era antes, lo de hoy es otra historia. Cuando llegamos a este vino, nos atrajo su elegancia y su profundidad. Es su primera añada y ya en ella se muestra la complejidad de los grandes vinos, generalmente reservada para elaboraciones con una larga trayectoria. Los chicos de Frontonio lo han conseguido desde su primera cosecha con un macabeo universal, mineral, profundo y vertical. Aromáticamente es cítrico, fresco, ligeramente ahumado, con un rico matiz a lía fina y un destacable fondo mineral. La boca es eléctrica, pues muestra tensión gracias a su vibrante acidez, su fondo especiado y a una rica sensación mineral, todo ello de forma afilada. El vino entra en boca con verticalidad, como si fuera una lanza. No es un vino ancho, de sensación pesada, sino justo lo contrario. No conocíamos un caso así, tan bien elaborado y tan respetuoso con la variedad en todo Aragón, pero aquí lo tenemos.

La macabeo, o viura, es una variedad que, en viñedos viejos y en bajas producciones, muestra un excelente envejecimiento, por lo que deberemos seguir la pista a la evolución de este vino en los próximos años. Si alguno se hace con alguna de sus escasas 900 botellas y tiene la paciencia de guardarlo durante unos años, sospechamos que se llevará una grata sorpresa.

El Jardín de las Iguales es una viña de 1,8 hectáreas, ubicada en el Valle de Barrandijos, en Alpartir, a 23 kilómetros de Calatayud. Una viña muy vieja de garnacha y macabeos, plantada en vaso en 1898, 1908, 1919 y 1929, sobre un suelo de pizarras y cuarcitas. Como puede imaginar el lector, los rendimientos aquí son mínimos, pero la singularidad de la uva entendemos que es única, a tenor del vino que nace de ella.

Bodegas Frontonio lleva años trabajando en la comarca aragonesa de Valdejalón. Entre sus grandes fortalezas, está la de haber conseguido, en un corto espacio de tiempo, representar una línea de garnachas que exploran el lado más sutil y menos corpulento, alejándose de los cánones de las garnachas de Calatayud, Campo de Borja y Cariñena, donde dominan los vinos más voluminosos y estructurados.

Si el Jardín de las Iguales blanco es así en su primer año de vida, ¿qué será de él en las añadas venideras, en las que la experiencia de las vendimias se sume al ensamblaje entre sus cuidadores y sus plantas?

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