La Mancha y Valdepeñas, la importancia del vino sencillo y popular

Brindis vino popular (fotografía de Kelsey Knight)

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Valdepeñas llega a la Guía Peñín en medio de la incertidumbre

Carlos González (@CarlosGuiaPenin) y Javier Luengo (@JavierGuiaPenin)

Hoy publicamos en Guía Peñín 2022 online las valoraciones de más de 240 vinos de las zonas productoras de Mancha (188 vinos) y Valdepeñas (55 vinos), dos zonas de gran relevancia en la producción del vino, Mancha por su condición de gran viñedo del Mundo y Valdepeñas por su pasado histórico como suministrador de vinos a la capital de España, un pasado que por otra parte parece que quedará como lo que fue, pasado, ya que Valdepeñas se encuentra sumido en una batalla interna que está socavando los cimientos de la denominación de origen.

La última noticia de Valdepeñas no es muy esperanzadora. El sector productor de la D.O., formado por las organizaciones profesionales agrarias ASAJA, COAG, UPA y por las cooperativas agroalimentarias, ha anunciado su intención de darse de baja en bloque de la junta directiva si en los próximos meses no se avanza a favor de una mayor transparencia y trazabilidad de sus vinos, toda una declaración de intenciones en medio de una disputa que ya viene de lejos.

Castilla La Mancha, el gran viñedo del mundo

Es asombrosa la relevancia que tiene la comunidad autónoma de Castilla La Mancha como productora de vino mundial. Su extensión de viñedo, 465.184 hectáreas (Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Culticos – ESYRCE), representa cerca del 49% del viñedo español no destinado a uva de mesa (941.154 hectáreas en 2015). Esta superficie de viñedo cuenta entre sus fronteras con nueve denominaciones de origen, 4 IGP’s (Indicación Geográfica de Procedencia), 12 pagos vitícolas e incluso una marca colectiva, así que lo que aquí pasa vitícolamente hablando es importante tanto por lo que se produce, como por lo que se consume.

Una producción industrializada

La gran llanura de buena parte del viñedo que ocupa la D.O., y la gran red de acuíferos que subyacen en el subsuelo permiten, no sólo mantener grandes extensiones de viñedo a las bodegas, sino, además, mecanizarlas.

Es precisamente la mecanización y la industrialización del viñedo y el vino la que marca la pauta en la gran mayoría de los vinos jóvenes que hemos catado en la presente edición de la Guía. Sucede en la D.O. Mancha, que el nivel de tecnificación de las bodegas es altísimo y esto se traduce en una cierta estandarización de sus vinos. Mancha probablemente sea la zona productora de España donde menos se aprecian las diferencias entre cosechas, algo que evita grandes fluctuaciones en las puntuaciones del mismo vino de un año a otro. 

Lo que más puede afectar a las diferencias de una añada a otra, no es tanto la influencia climática, sino el mayor o menor rendimiento de las viñas de cada año, haciendo que sus aromas y sabores se diluyan en el vino y acaben haciéndolo más ligero.

La exaltación de la fruta como principal reclamo

La tendencia en estos vinos suele ser la de la exaltación de la fruta y sus aromas más primarios, muchas veces alejados del concepto varietal que representa, aunque también existen vinos que además de su juventud muestran su carácter varietal.

Si la categoría de vinos jóvenes es capaz de mantener una estabilidad cualitativa a lo largo de las cosechas, en los vinos con envejecimiento sucede lo contrario. Los vinos con crianzas cortas, como un roble, aparecen dominados por la barrica mientras pierden parte de ese carácter primario y frutal que debieran mantener. Esto se debe a que durante el proceso de crianza nos alejamos de tecnología y, por tanto, del control masivo del vino. No siempre las barricas escogidas para la crianza son las mejores. Recordemos que muchos vinos salen al mercado a precios irrisorios, con lo cual el gasto de esta crianza debe ser el menor posible para que el vino siga siendo rentable. A medida que ampliamos los tiempos de crianza, los vinos se van volviendo más inestables, y podemos ver cómo el envejecimiento del vino se va a acelerando exponencialmente, mucho más de lo que debiera.

Los crianzas y reservas muestran matices de vinos supuestamente más longevos de lo que debieran y esto es debido a que la uva utilizada no termina de aguantar esta crianza a la que se la somete. Con todo, siempre existen excepciones como Clavis Reserva 2012 de la bodega Finca Antigua o Cánfora Pie Franco Reserva 2016 de Bodegas Campos Reales, los dos vinos mejor puntuados de los 189 catados y que han obtenido 92 puntos. Resulta bastante gráfico que tan solo un 3% de los vinos catados hayan alcanzado al menos los 90 puntos. Entendemos que el modelo escogido por los productores manchegos es un modelo tan rentable que muchos productores no consideran necesario cubrir estas elaboraciones premium.

Mancha y el vino de barra barato

La D.O. Mancha tiene la habilidad y la fortaleza de estar presente en todas y cada una de las barras de gran parte de los bares de proximidad de toda España, lo que le ha permitido colocar producto masivamente a precios muy bajos. 

Nos preguntábamos cómo habrá repercutido el COVID en una zona tan vinculada a la hostelería  “a pie de calle”. Recientemente el Consejo Regulador de la Denominación de Origen ha publicado sus datos comerciales respecto al año 2020. Tal y como informan, el impacto del COVID provocó una caída de ventas anual de un 14,34%, pese a que el primer semestre superaba el 25%. El dato no parece extremadamente negativo teniendo en cuenta las circunstancias, y es que la D.O. tiene un as en la manga, que ha sido su fuerza de venta en la gran superficie. El aumento del consumo interno en el hogar ha sido clave para que el hundimiento no fuese mayor.

Valdepeñas agota su histórica reputación

Si el pasado y presente de la D.O. Mancha sigue una línea continuista y coherente con su política productora, en Valdepeñas la lectura es muy diferente. Una zona que gozó de cierto prestigio en el pasado (les invitamos a leer nuestra reflexión publicada en marzo de 2018) sigue sin dejar claras cuáles son sus intenciones de cara al futuro, hoy más incierto que nunca. La situación de Valdepeñas es dramática en varios frentes. El primero, la paulatina pérdida de protagonismo y el segundo la complicada situación interna que atraviesan, incluso con la posibilidad de que el Consejo Regulador se quede sin la representación productora.  Sobre la D.O. pendían las sospechas de un gran fraude en el etiquetado de sus vinos Crianza, Reserva y Gran Reserva, fraude judicializado con una sentencia firme que permitirá anticipar la aplicación de las contraetiquetas específicas para vinos Reserva o Gran Reserva, pudiendo referenciar la añada en aquellas contras que no hagan mención a las indicaciones de envejecimiento. Esta situación ha dejado a la vista la evidente lucha de poderes entre dos gigantes productores, Félix Solís y García Carrión, capaces de cambiar el rumbo de una D.O. que lleva tiempo a la deriva.

Con todo, los vinos jóvenes de Valdepeñas tienen un perfil similar a los de la vecina Mancha. Son vinos tecnológicos, con una gran carga frutal, lo que los hace placenteros y de fácil consumo. Estos vinos son igualmente ideales para la iniciación y no se espera de ellos las características de otros vinos de perfil más ambicioso.

En este sector hay tantas tipologías de vinos como consumidores, y no debemos olvidarnos de que la mayor parte del consumo de vino a nivel mundial está orientado a una degustación desenfadada y sencilla. Nadie empieza en este mundo consumiendo sus grandes marcas. Se empieza desde la base, así que la importancia de estas producciones no es una cuestión menor.

 

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