¿Quién está detrás de la Guía Peñín?

La Guía Peñín esta formada por un joven y dinámico equipo de personas. En primera línea de batalla tenemos a tres catadores: Carlos González(director de Guía Peñín), Javier Luengo(responsable editorial) y Alberto Ruffoni, responsables de la cata de más de 10.000 vinos anuales. Toda la logística, contacto con bodegueros, consejos reguladores y en definitiva hacer que los vinos estén presentes allá donde el equipo de cata acuda, es labor de una única persona, Erika Laymuns. Existe mucha más gente detrás igual de importante, pero este equipo de cuatro personas son los responsables de que cada año se evalúen todos los vinos que conforman la Guía Peñín de los Vinos de España.

Equipo de cata

¿Cómo cata la Guía Peñín?

El procedimiento de cata de un vino puede durar entre 1 y 3 minutos. Son los primeros golpes en nariz y en boca los que influirán en el catador. De nada sirve dedicar mucho más tiempo a un mismo vino ya que incidir en olfatear un vino más de la cuenta hará que elcatador acabe acostumbrándose a dichos aromas y por tanto no los destaque. Esto es fácilmente comprensible en el siguiente ejemplo. Nosotros mismos somos incapaces de registrar los matices olfativos que tiene nuestra casa o nuestra ropa. Todos tenemos un aroma particular, sin embargo, el convivir con él nos hace inmunes, por lo que no sabemos cómo olemos exactamente. Así pues el catador transforma todas sus impresiones visuales, aromáticas y gustativas en un sistema métrico que va de 50 -100, sistema de puntuación americana.

¿Por qué una Guía Peñín cada año?

Porque cada año salen vinos nuevos, nuevas cosechas tanto de vinos jóvenes, como de vinos con algún tipo de crianza. El vino es un ‘ser vivo’ que depende de muchos factores: climáticos, humanos, geográficos, etc. La grandeza del vino es su capacidad de expresión en función de todos estos factores, por lo que cada año adaptará su personalidad a las diferentes variables y por tanto tendrá una calidad diferente. Este es uno de los motivos por los que los compradores más especializados compran determinadas cosechas y también la razón de que la guía se compre todos los años.

¿Por qué catar en las zonas de producción?

El equipo de cata de la Guía Peñín inicia cada mes de enero el periplo de viajes por toda la geografía española a fin de catar en cada Consejo Regulador los vinos que formarán parte de la futura Guía. Catar en las zonas de producción beneficia al proceso de cata por partida triple. Por un lado, se mantiene contacto con los responsable técnicos de los consejos reguladores los cuales nos facilitan toda la información necesaria sobre determinadas variedades, procedimientos de vendimia,  variables climáticas del año etc. una información útil para los catadores. Además de ello, catar los vinos junto a sus hermanos permite interpretar de forma más efectiva la‘tipicidad’ de la zona, al tiempo que te permite agrupar por añadas, tipos, subzonas, a fin de extraer una información específica de la zona en cuestión.

¿La cata a etiqueta vista condiciona?

Se trata de una de las preguntas más comunes para laGuía Peñín. En este extracto, José Peñín describe a la perfección por qué desde la Guía se cata a etiqueta descubierta: “Se entiende que catar un vino sin ver la marca evita cualquier influencia externa y por lo tanto parece lógico que el resultado sea el más justo. Sin embargo, si no existieran diferentes factores tanto psicológicos como físicos que amenazan al catador y si el vino fuera una bebida industrial en serie en donde no se produjera el hecho de que dos botellas de la misma marca no siempre son iguales, entonces la cata a ciegas sería lo mas lógico. No obstante, a un catador profesional no debe afectarle la etiqueta, sea una bebida industrial o una bebida viva”.