No era cuestión de tiempo que la fiebre de los wine bar aterrizara en la capital de La Rioja, porque todo Logroño es un wine bar en sí mismo. Por esto mismo no todo ocurre en la Calle Laurel. Aunque sea el refugio de confianza cuando la pereza aparece en el grupo, la realidad es que Logroño esconde muchos rincones donde la copa es el verdadero protagonista.
Para que no pierdas el tiempo buscando, hemos diseñado varias rutas pensadas para cada estado de ánimo. Ya no vale la excusa de “es que no sé dónde ir” cuando tus amigos te pasan la pelota de decidir. Elige vuestro modo, avisa al grupo y vamos a descubrir los mejores wine bar de Logroño.
Ruta 1. La tarde se nos fue de las manos
Es la de esos días en que quedas para una copita rápida y termináis arreglando el mundo. Es la ruta perfecta para los que disfrutan descubriendo etiquetas nuevas mientras el ambiente se va caldeando.
Parada 1: Tondeluna. Aquí el vino se acompaña de la cocina de Francis Paniego. Imprescindible para “hacer base” con sus croquetas o sus platos de autor mientras lo acompañas de uno de sus muchos vinos a elegir.