Logroño, la ciudad wine bar

7 May 2026

No era cuestión de tiempo que la fiebre de los wine bar aterrizara en la capital de La Rioja, porque todo Logroño es un wine bar en sí mismo. Por esto mismo no todo ocurre en la Calle Laurel. Aunque sea el refugio de confianza cuando la pereza aparece en el grupo, la realidad es que Logroño esconde muchos rincones donde la copa es el verdadero protagonista.

Para que no pierdas el tiempo buscando, hemos diseñado varias rutas pensadas para cada estado de ánimo. Ya no vale la excusa de “es que no sé dónde ir” cuando tus amigos te pasan la pelota de decidir. Elige vuestro modo, avisa al grupo y vamos a descubrir los mejores wine bar de Logroño.

Ruta 1. La tarde se nos fue de las manos

Es la de esos días en que quedas para una copita rápida y termináis arreglando el mundo. Es la ruta perfecta para los que disfrutan descubriendo etiquetas nuevas mientras el ambiente se va caldeando.

Parada 1: Tondeluna. Aquí el vino se acompaña de la cocina de Francis Paniego. Imprescindible para “hacer base” con sus croquetas o sus platos de autor mientras lo acompañas de uno de sus muchos vinos a elegir.

La Tavina.
La Tavina.

Parada 2: La Tavina. A solo 4 minutos andando, encontrarás un multiespacio donde puedes empezar en su barra de la planta baja con un blanco de rioja alavesa o cualquier otra copa de sus más de 400 referencias. Es dinámico y perfecto para ponerse al día.

Parada 3: La Gota del Vino. Si caminas 3 minutos darás con local actual, moderno y minimalista. Aunque su cocina es tradicional, el ambiente y su selección de los mejores vinos de Rioja lo hacen perfecto para ir calentando motores.

Parada 4: Las Quejas. Nuestra última parada está a solo 2 minutos. Local típico para el último bocado y la penúltima copa antes de decidir si continuáis o ya habéis tenido suficiente.

Ruta 2. Joyitas escondidas

Si para ti el vino es una aventura y te brillan los ojos cuando escuchas “edición limitada” está es tu ruta. Olvida los grandes nombres y las etiquetas de siempre. Esta ruta está diseñada para recorrer el Logroño más auténtico.

Parada 1: Roots Rioja. Un bar especializado en vinos que se define como “más que un bar de vinos independiente”. ¿No te llama muchísimo la atención? Pues te sorprenderá aún más que tienen más de 500 referencias internacionales, incluyendo vinos de otros continentes, naturales, naranja, espumosos y generosos.  

Parada 2: Tastavin. A tan solo 2 minutos andando, en plena calle de San Juan, tienes este bar que cuenta con una selección de vinos por copas de las más premiadas a nivel nacional. Es el momento técnico, de prestar atención a lo que te cuenta el sumiller y de picar algo antes de continuar.

Terraza Casa Ríos
Terraza Casa Ríos

Parada 3. Casa Ríos. Si la carta del anterior no te ha convencido, caminando 4 minutos tienes este restaurante familiar expertos en vino de Rioja y con una "exclusiva y bonita vinoteca". Es ideal para los que buscan algo con solera y conocimiento técnico.

Parada 4. Vinoteca San Agustín en LogroñoTerminamos por todo lo alto. A solo 1 minuto, en la Plaza de San Agustín tienes esta vinoteca para que te compres ese caprichito que llevas meses queriendo.

Ruta 3. Donde el vino es tendencia

Si buscas huir de las servilletas en el suelo, los codazos y los gritos, esta es tu ruta. Está pensada para los tacones, las charlas tranquilas y las copas de cristal fino.

Wine Fandango.
Wine Fandango.

Parada 1. Wine Fandango. Es un obligatorio en prácticamente todas las rutas, pero su decoración floral, su ambiente sofisticado y su carta de vinos súper dinámica, lo convierte en la primera parada de nuestra ruta trendy. Pide un blanco o un espumoso y aprovecha la luz natural para hacerte fotos.

Parada 2. Casa Víctor. A 7 minutos andando encontrarás un local nuevo y amplio, con una carta de vinos y pinchos perfecta para la parada técnica antes de continuar.

Parada 3. La Anjana. Caminando apenas 3 minutos tienes este amplio y moderno local, con buena luz y pantallas donde te van mostrando la selección de sus vinos. Destacar su oferta de pinchos y tapas irresistibles (guiño especial a su tortilla de patata).

Parada 4. Matasellos. 1 minuto después de salir, encontrarás este moderno restaurante donde parar a cenar. Ofrece una propuesta gastronómica única basada en productos riojanos y maridado con los mejores vinos de La Rioja.

Ruta 4. La laurel “oculta”

Cómo no íbamos a hablar de la Calle Laurel, es un obligatorio si eres de fuera de La Rioja. Pero entendemos que puede ser abrumadora con tanta oferta, pero si sabes dónde entrar, se convierte en un auténtico museo del vino.

Parada 1. Blanco y negro. Es la taberna más antigua de la calle y su selección de vinos es de lo más interesante que encontrarás. En este caso, el vino no acompaña al pincho, es el absoluto protagonista.

Parada 2. El Soldado de Tudelilla. Caminando 1 minuto, viajarás en el tiempo. Es una taberna de las de toda la vida. Su selección de tintos clásicos es un recordatorio de por qué Rioja es Rioja y por qué Laurel es Laurel.

Parada 3. Taberna del Tío Blas. Otro imprescindible y a solo 3 minutos andando. Aunque sus pinchos son famosos, su bodega es un espectáculo. Tiene referencias que te costará encontrar en otros sitios de la calle; es el lugar perfecto para probar ese vino que siempre has pensado que era raro.

Parada 4. La Fontana. A 1 minuto andando. Para terminar, La Fontana promete “una velada gastronómica inolvidable maridando los mejores sabores de nuestra cocina tradicional con una cuidada selección de vinos premium”. Un fin de fiesta inigualable.

La Fontana.
La Fontana.
    Escrito por Redacción