La navarra histórica
La cata de vinos es un ejercicio sensorial asombroso. Un aroma, un sabor, es capaz de hacerte viajar si estás preparado para ello. Muchos vinos obedecen perfectamente a lo que se espera de ellos por tipología, variedad y zona. Algunos nos emocionan por su precisión de matices, por poseer una sensibilidad artística. Otros nos dejan indiferentes. Pero luego hay una categoría que no sabemos exactamente dónde ubicar. Son los nominados a Vino Revelación, elaboraciones rupturistas que exploran caminos inéditos o recuperan episodios olvidados de la historia vitícola de sus territorios.
Nuestro primer nominado llega de la Cuenca de Pamplona, de una bodega de sobra conocida, Otazu, que cuenta con su propia denominación de origen en Navarra: Pago de Otazu.