Los 100 puntos: La Bota de Manzanilla Pasada Nº 130

22 September 2026


La Bota de Manzanilla Pasada Nº 130

Tipo: blanco fortificado

Variedades: 100% palomino fino

Productor: Equipo Navazos

Zona de producción: DO Manzanilla Sanlúcar de Barrameda

La Bota de Manzanilla Pasada Nº130

El valor de descubrir lo irrepetible

En el vino es vital la relación entre la uva, el clima, el suelo y la interpretación del hombre. Esta relación hace que el vino sea lo que es. El dato sorprendente en este 100 puntos Peñín es que la mano del hombre ha podido transformar el vino incluso sin haber sido el “elaborador” del producto. ¿Cómo es eso posible? Pues sólo con el conocimiento, la curiosidad y el afán investigador de dos amantes de los vinos tradicionales como Jesús Barquín y Eduardo Ojeda, Equipo Navazos, un proyecto de cual os hemos hablado en innumerables ocasiones, tanto de las personas que lo componen como de sus selecciones. Este trabajo de recuperación y embotellado de joyas que permanecen olvidadas en las viejas bodegas del Sur de España es lo que define la esencia de este proyecto que arrancó en el año 2005 con la visita a una pequeña y antigua bodega sanluqueña, cuando descubrieron varias docenas de botas de un amontillado “finísimo” que llevaba veinte años sin comercializar.

En aquel momento seleccionaron y adquirieron el equivalente al contenido de una bota bodeguera y lo embotellaron privadamente bajo una marca que evoca el conocido relato de Edgar A. Poe: La Bota de Amontillado NAVAZOS. Estas poco más de 600 botellas fueron el inicio de las actividades de selección y producción de vinos por parte del Equipo Navazos.

Eduardo Ojeda en una cata de sus vinos.
Eduardo Ojeda en una cata de sus vinos.
Viñedo de Miraflores.
Viñedo de Miraflores.

Hasta hoy, Equipo Navazos ha rescatado rarezas, vinos de excepcional finura, vinos de gran fuerza y complejidad, una selección de “joyas” que cuentan una historia, pero sobre todo con una excelente y singular calidad. La Bota de Manzanilla Pasada Nº130 es un vino que procede de una solera de 15 botas excepcionales. Lo más singular de este vino es su interesante perfil biológico. Las botas de las que proceden se llenaron más de lo habitual, lo que llaman a “tocadedos”, para que el velo formado pudiera aislar el vino a pesar de su vejez, ya que la superficie para desarrollarse era mucho más pequeña de lo habitual. Por otra parte, la debilidad y la escasa superficie de la flor no alcanza a mantener un intenso efecto sobre la manzanilla lo que hace que aparezcan sutilmente las notas oxidativas que dan un carácter único a esta manzanilla pasada. 

Un vino que camina hacia el amontillado pero sin abandonar su carácter de manzanilla, indispensable en este caso. Para el equipo de cata, este vino supuso un gran choque emocional. No esperábamos que una manzanilla pasada pudiera alcanzar estos niveles, pero así fue. El vino lo tiene todo: las notas salinas, una suave sensación punzante y una frescura emocionante, y todo ello acompañado de una gran complejidad y una fuerza controlada de su etapa ligeramente oxidativa. Es un vino que emociona y que atrapa. Es seco y profundo, es complejo y cuenta también su proceso de transformación de lo biológico a lo oxidativo.

    Escrito por Carlos González, director de la Guía Peñín