La garnacha se va de Carnaval: descubre sus mejores disfraces

17 February 2026

¡Ojo! Que estamos en febrero y aquí no se libra ni la viña. Si hay una uva que sabe lo que es ponerse una máscara para confundir al personal esa es la garnacha. Durante décadas la tuvimos de comparsa, relegada al granel y al "relleno" porque decían que era una uva oxidativa y alcohólica. Pero cuidado, que en cuanto le arrancas el disfraz de serrín y el antifaz de la sobremaduración, lo que asoma por debajo es quizá la función más honesta y vibrante de nuestro patrimonio vitícola.

La garnacha es la reina del transformismo. Según donde hunda la raíz y quién maneje el "maquillaje" en bodega, es capaz de hacerse pasar por un refinado acompañante, por un joven impetuoso o por un poderoso guerrero. Su redescubrimiento no ha sido un milagro, sino el resultado de enólogos que han centrado todos sus esfuerzos en entenderla e interpretarla.

Aprovechando que en Peñín hemos montado un taller para que aprender a distinguir diferentes perfiles de la garnacha, bautizado como "Las mil caras de la garnacha", hoy os mostramos la polivalencia carnavalesca de sus vinos. Si estás interesado en asistir a alguna de estos encuentros garnachiles toma nota de las fechas: 20 de marzo y 22 de mayo. Podéis reservar vuestra pinchando aquí. Avisados estáis, que vuelan.

Os mostramos seis disfraces que os van a romper los esquemas.

El disfraz mineral y con botas de montaña

Puntos: 93 puntos (GP2024)

Productor: Bodegas Arrayán 

Zona de producción: DO Méntrida

P.V.P.: 16 €

Nuestro primer vino nos muestra una de las primeras facetas que se desarrolló en el renacimiento de la garnacha. Se buscaba huir de los vinos concentrados, pero aceptando la sapidez y la intensidad como argumento válido para esta variedad y para el vino resultante. Te mostramos un vino con capa media. No es de los vinos casi transparentes que podemos encontrar en las versiones más fluidas de la garnacha, pero se aleja de los vinos opacos de antaño. 

Hay madurez porque la zona de Méntrida nos ofrece sol, pero hay un protagonismo de la fruta (roja y madura), de las hierbas silvestres con toques florales que la garnacha es capaz de ofrecer y el fondo mineral clásico de la sierra granítica de donde son originarios sus suelos. Es un vino con unos años, así que ya podemos ver cómo afecta el envejecimiento en la garnacha, algo de lo que todavía estamos aprendiendo.

La máscara del nuevo Priorat

Las Panzudas Hodgkinson 2023

Aunque históricamente las garnachas de la D.O.Ca. Priorat eran bien pesadas y en ocasiones sobremaduras, de un tiempo a esta parte los productores se centran en ofrecer toda la frescura de la que es capaz la zona. Tampoco estamos en el polo norte, ojo. Se trata de un clima mediterráneo y el viñedo descansa en suelos cálidos de licorella, así que sus herramientas son limitadas, aunque efectivas. Aquí os mostramos una garnacha criada en ánforas de barro, otra forma de aportar significado e identidad al vino y que lo hace bien diferente. Este es un vino con carácter, con una rusticidad muy interesante. Te ofrece notas arcillosas del barro, acompañadas de fruta roja madura. Hay expresión frutal, hay jugosidad y hay un final largo con taninos secos pero maduros. 2023 fue un año bien complicado en la zona por la falta de agua, pero esta bodega supo salir adelante a pesar de las circunstancias.

El antifaz de la Rioja más pura

Costumbres 2024 (Carlos Mazo)

Productor: Carlos Mazo Gutiérrez

Zona de producción: DOCa. Rioja

P.V.P.: 15 €

Nos vamos a un vino artesanal, elaborado por un joven prometedor de la zona de Aldeanueva de Ebro, Carlos Mazo, ubicado en plena Rioja Oriental, en la todopoderosa D.O.Ca. Rioja. Nos encontramos de frente con un vino muy sincero y directo. De los que no tiene dobleces. Es una garnacha de pueblo, de viñas viejas, que huye del "maquillaje" de los tostados. Es una garnacha honesta y con una acidez que te mantiene alerta. Un vino con un marcado carácter primario, alejado de las elaboraciones invasivas.

El espejismo mediterráneo

Puntos: 91 puntos

Productor: Bodega Mustiguillo

Zona de producción: Vino de Mesa elaborado en Requena

Toni Sarrión tiene el don de hacer que el calor del Mediterráneo parezca una brisa fresca. En El Terrerazo, a 800 metros de altitud, esta garnacha nos muestra el lado más divertido y desenfadado de su carácter. Es un vino divertido, fresco, frutal, ligero, muy primario, donde la fruta juega entremezclarse con sutiles notas especiadas. Aquí la garnacha muestra una de sus grandes fortalezas, la fruta y su fácil trago. Un vino muy de ahora, con algo de raspón en su elaboración, lo que deja notas herbales suaves y da sensación de frescura balsámica en su final en boca. 

Su crianza de seis meses en grandes tinas de roble francés aporta una suave y nada intrusiva presencia de la madera. Un acierto que no interfiere en la sensación frutal protagonista del vino. Avisamos de que esta botella desaparecerá con gran rapidez una vez se descorche y no precisamente por evaporación.

La capa de la opulencia

Puntos: 92 puntos

Productor: Bodegas Alto Moncayo

Zona de producción: DO Campo de Borja

P.V.P.:  26 €

Nos trasladamos a la D.O. Campo de Borja, tierra de garnachas. En nuestro siguiente protagonista la garnacha se pone su traje más imponente. Es el "clásico" de la potencia bien entendida. Viñas viejas que entregan una concentración brutal, mucha fruta negra, regaliz y una madera presente y protagonista que se envuelve en el musculoso traje del vino. Viñas de 30 a 50 años ubicadas a 550 metros de altitud sobre suelos de arcilla. Aquí la arcilla ensancha más el carácter del vino, como si se hinchase un globo. Todo ello nos deja un vino poderoso, lleno, con taninos potentes como para aguantar comidas intensas y calóricas. Es el poderío del Moncayo en estado puro: volumen, intensidad y un final eterno.

El disfraz de la ambigüedad

Puntos: 93 puntos

Productor: Viñedos El Pacto (Vintae)

Zona de producción: DOCa. Rioja

¿Es un tinto? ¿Es un rosado? No, es un Ojo Gallo. Recuperando la elaboración tradicional de Rioja Alta donde se mezclaban uvas tintas y blancas, este vino es un chute de energía. No hay mucho viñedo de garnacha en la Rioja Alta, pero el que hay es de muy buena calidad. La subzona ofrece la posibilidad de mostrar garnachas mucho más frescas que en la de su vecina Oriental. Aquí hay todo lo que un buen wineloverista puede desear, viñedo viejo (tres parcelas centenarias y una plantada en 1957), su poco color y su silvestrismo, notas de flores de campo y hierbas silvestres acompañadas de fruta roja y notas especiadas. Es un vino lleno de sutilezas, muy divertido y fácil de beber. La garnacha también es así.

Esta es un minúscula muestra de las múltiples caras que puede llegar a ofrecer la garnacha. Esta uva es capaz de ofrecer vinos fluidos y de gran sutileza, como sucede en algunas muestras que se elaboran en la Sierra de Gredos, vinos poderosísimos, como podemos ver en algunos ejemplos de las garnachas de Calatayud o el silvestrismo de los vinos más mediterráneos que podemos ver en buena parte del levante peninsular.

La diversidad de apuestas obedece en mayor medida a las diferentes formas de interpretación de los enólogos, influidos en mayor o menor medida por una tipología de vinos internacionales en los que fijan su ideal. Sin embargo, también  tenemos otros componentes del campo, como el clima, los suelos, orientaciones, altitudes….todas estas herramientas pueden también contribuir en mayor o menor medida en la consecución del objetivo que todo creador de vinos tiene en mente antes de hacer su vino.

    Escrito por Redacción