Cómo almacenar vino en casa como un experto

8 July 2025

Este verano no todos tendrán lo que quieren. Tú te irás de vacaciones, posiblemente a un sitio con brisa marina, siestas eternas debajo del aire acondicionado, y sobremesas con el sonido de las olas de fondo. Pero al marcharte de viaje ¿no te has olvidado de algo? ¿Dónde y cómo tienes guardado el vino en casa? Seguro que no en un buen lugar, y luego esperarás que te reciba con los brazos abiertos, con su mejor cara. Pues no funciona así, tanto si tienes cava en casa como si no, este artículo te interesa porque hoy te diremos cómo almacenar el vino en tu casa como un auténtico experto.

Es muy común que mientras nosotros escapamos en busca de un descanso (más que merecido), dejemos nuestros vinos atrás. Y aunque no protesten ni te miren de reojo, sufren en tu ausencia: el calor, la luz y la falta de control pueden convertir tu tinto favorito en algo parecido a una sopa.

El calor: el verdadero villano

¿Tú puedes hacer vida normal y, sobre todo, dormir, con una temperatura corporal de 30º? Pues sorpresa, tu vino tampoco. La realidad es que, si no tomas las precauciones, el calor puede ser un infierno para esas botellas que has estado guardando con tanto cariño y mimo.

El vino es materia viva y, como tal, sufre con los extremos. ¿Qué crees que le ocurre a tu vino si lo dejas 15 días encerrado a la temperatura del desierto de Gobi? Los aromas que deberían desarrollarse en años lo hacen en días, como si estuvieran en un agujero negro; se acelera la oxidación, envejece precozmente y la fruta se licoriza, entre otras cosas. 

En resumen, acelera su evolución de manera dramática; 15 días en agosto pueden envejecer tu vino lo equivalente a un año. Y no nos referimos a una madurez elegante, sino a perdida de frescura y a un desajuste total.

La temperatura ideal de consumo depende del vino, si tienes dudas, puedes consultarla aquí, pero el principio es simple: cuanto más calor, más rápido se arruina. Y no, no hay vuelta atrás.

El calor y el sol son los mayores enemigos del vino; no dejes a tus botellas indefensas y abandonadas a su suerte.
El calor y el sol son los mayores enemigos del vino; no dejes a tus botellas indefensas y abandonadas a su suerte.

Enemigos comunes

Sí, ya hemos visto que el villano de esta historia es el calor, pero es solo la punta del iceberg. No actúa solo, el vino se enfrenta a varios enemigos silenciosos: tus costumbres. La luz, humedad, vibraciones, guardarlo en una posición incorrecta… todo esto afecta de manera significativa a la conservación del vino. Es la verdadera liga del mal.

Pero, tranquilo, las costumbres están para cambiarlas y todo esto tiene solución. Te exponemos los errores más comunes a la hora de almacenar el vino y cómo arreglarlo antes de que sea demasiado tarde.

  • Guardarlo en la cocina: aunque parezca lo más lógico, entre hornos y fogones es como vivir en una montaña rusa térmica. Solución: muévelo a una habitación interior o, incluso, a un armario. Cuanto más lejos de los electrodomésticos, mejor.
  • Dejarlo junto a la ventana: luz directa es sinónimo de oxidación acelerada. Es el equivalente a tomar el sol sin protección: la luz degrada los compuestos de vino (sobre todo, blancos y espumosos). Solución: oscuridad total, siempre en la sombra, como los vampiros.
  • Almacenarlo de pie: lo único que conseguirás es que el corcho se seque, que entre aire y… drama. Solución: si no quieres que se rompa la magia, botellas siempre tumbadas. Menos los espumosos, que pueden ir de pie por presión.
  • Cambios constantes de temperatura: el vino odia los cambios extremos, desequilibran su estructura. Solución: busca un espacio lo más constante y estable posible, aunque no sea frío extremo.
  • Guardarlo en el trastero: no todos los trasteros son iguales, piensa si podrías pasar un día en tu trastero y sentirte a gusto en verano, si tu respuesta es sí, tus vinos podrán aguantar allí, pero si tienes un claro no es que tu trastero no está preparado para almacenar vino en verano. Solución: guárdalo en un espacio fresco y que haya un mínimo de ventilación; el vino también se agobia. Nota: en ambientes muy secos podemos dejar un cuenco con agua para humedecer ligeramente el ambiente. 

Cómo almacenarlo, fácil y sencillo

Todo lo que tienes que hacer para sacarle el mayor partido a tu vinoteca.
Todo lo que tienes que hacer para sacarle el mayor partido a tu vinoteca.
Todo lo que tienes que hacer si no tienes vinoteca y no quieres poner tu vino en peligro.
Todo lo que tienes que hacer si no tienes vinoteca y no quieres poner tu vino en peligro.

En resumen, el vino se cuida o se disfruta, no se abandona. Cuidar del vino es todo un arte y, como todo arte, necesita atención, mimo y unas condiciones adecuadas para brillar. Abandonarlo al calor y al descuido, es como colgar un Velázquez en la terraza a 40º. Así que, este verano si tienes vinoteca, úsala; si no, echa mano a alguno de nuestros consejos. Cómo último recurso, que tampoco es nada dramático, puedes bebértelo. Al menos salvarás una botella de tan trágico destino.

    Escrito por Redacción