Los “truquitos” de los espumosos
Aprende a descifrar las etiquetas de los vinos espumosos.
Si estás leyendo esto, es porque ya te ha pasado. Has descorchado una botella, has servido tu copa con ilusión y esperanza y… un momento, ¿no tiene un color un poco raro? ¿no huele como a cerrado? Y, claro, dudas: ¿será el vino así y o será que está estropeado? Hoy analizaremos en detalle cómo identificar un vino en mal estado.
Se ha cometido un crimen. Un vino se ha estropeado. Sobre la mesa, una copa que huele como no debería, que tiene un color extraño y mejor no hablemos del sabor. Cada pista cuenta y puede ser significativa de motivos distintos. Analicemos las posibles causas en profundidad:
Conclusión: tu vino no ha sobrevivido. Cinco sospechosos, cinco maneras en que una prometedora botella ha terminado en tragedia. Alguien ha cometido un delito, y existen varios perfiles para identificarlo.
Tras analizar las pruebas, todo apunta a un sospechoso principal, pero antes, analicemos las posibilidades.
Bien, una vez con las cartas sobre la mesa, parece que tenemos un responsable: el dueño de la botella. Todos tenemos un cadáver en el armario – en este caso, en la bodega – y muchas veces el descuido o el desconocimiento es nuestro mayor enemigo y el culpable de que cometamos ciertos actos que pueden perjudicar nuestro vino.
El vino, como todo, pide cuidados: un rincón fresco, un poco de reposo y alguien que le preste atención. Si quieres evitar futuros crímenes vinícolas, echa un vistazo a nuestros consejos sobre cómo almacenar vino en casa como un auténtico experto.
El caso está resuelto. Hemos analizado los síntomas, hemos identificado a culpable y, con suerte, conseguiremos que no se repita el crimen. Ahora solo queda celebrar otro éxito con una buena copa de vino que esté en buen estado, si es posible.
Aprende a descifrar las etiquetas de los vinos espumosos.
José Peñín reflexiona sobre los vinos naturales, la memoria sensorial y la delgada línea entre virtud y defecto