Cómo tomar vino en restaurantes de verano
Te contamos las claves para acertar con tu vino en restaurantes este verano.
Ha sido un largo viaje; parece que llevamos toda la vida compartiendo momentos. Y quizá así ha sido. Y quizá sigamos haciéndolo porque siempre estás ahí: fría, burbujeante, leal. Una vieja amiga que nunca falla. Pero algo ha cambiado. No eres tú, soy yo. Que a lo mejor necesito algo distinto para este verano.
La realidad es que pedir una cerveza no es una decisión, es un acto reflejo. Es lo que pasa cuando haces contacto visual con el camarero del bar de siempre y ya te está preparando la caña sin que se lo pidas. Y es genial. Porque no plantea dudas, es involuntario y sabes que siempre será un acierto. Pero con esto me di cuenta de que no te elijo, simplemente, te repito y, aunque suene duro, ya no me sorprendes.
Querida cerveza, he conocido a alguien. Aunque, en realidad, lo he redescubierto. Le he dado una oportunidad a algo distinto y he acertado. El vino. Durante mucho creí que era algo complicado, pretencioso, solo para entendidos; pero resulta que también puede ser fresco, divertido y para planes improvisados. Entendí que no hace falta saber para disfrutarlo, no hace falta hablar francés ni entender de barricas y fermentación. Solo necesitaba ganas de probarlo y una copa. El vino me trató bien, me ofreció variedad y curiosidad.
No te estoy diciendo adiós, aún nos quedan festivales y terrazas por vivir. Solo quiero decirte que este verano quiero algo diferente, que me sorprenda. Este verano quiero brindar en copa, para los que se atreven a probar algo distinto, para los que buscan algo más.

Lo sé. Igual todo esto te parece exagerado, sacado de una escena de la serie más dramática que te puedas imaginar. Pero, la verdad, esta decisión no ha sido fácil, no ha sido un simple “me apetece cambiar”.
Fue una batalla, una especie de lucha interna entre lo cómodo y lo diferente. Entre lo que siempre ha estado y lo que me estaba perdiendo. Cerveza y vino: el combate del verano.
Cerveza, querida, has luchado bien. Y, no vamos a negar lo evidente: ese primer trago, fresquito cuando el calor aprieta, es glorioso. Pero también es cierto que ese mágico momento es fugaz, demasiado rápido. Con el vino, cada sorbo es como el primero, algo nuevo, algo para descubrir; siempre te sorprende.
Este verano, proponemos brindar en copa, porque hemos aprendido que todos merecemos una bebida que nos acompañe, que no nos meta prisa, que nos escuche y que se quede a hablar. Nos merecemos un vino.
Te contamos las claves para acertar con tu vino en restaurantes este verano.
Tanto si tienes cava en casa, como si no, este artículo te interesa para saber cómo almacenar tu vino en casa.
Ceviche y vino son la pareja del verano, te contamos cómo hacer que funcione.